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POST_Nº_7_CMS_SEGUROSA veces, evitar las averías en el automóvil es más fácil de lo que parece. Es cierto que los fallos mecánicos son consustanciales a cualquier maquinaria y un coche lo es. Errores de fábrica o desgastes de piezas, en ocasiones, no se pueden prever. Sin embargo, los conductores también somos responsables de algunos descuidos, que pueden sortearse con algo de diligencia y un mínimo de atención.

Las averías provocadas por despistes o negligencia sólo suponen el 0,5 por ciento del total, pero a diferencia de otras, éstas se evitan fácilmente. Este tipo de problemas mecánicos acarrean estancias en el taller de entre 1 y 10 días.

En el siguiente listado, mostramos las averías más usuales provocadas por negligencia, mal uso o desconocimiento de los conductores. Es fundamental tomar buena nota, porque todo este tipo de omisiones o empleos defectuosos no están cubiertos por los seguros mecánicos.

  • Errores al repostar (26%)

La forma más usual de averiar un coche por despiste es equivocarse en la gasolinera y, por ejemplo, echarle gasolina a un automóvil diésel. En este caso, se debe vaciar el depósito y hacer una limpieza de filtros. Si no nos percatamos del fallo y arrancamos el vehículo, la broma puede salir mucho más cara, porque tal vez resulten dañadas otras áreas del motor.

  • Hacer caso omiso a los testigos (20%)

Resulta crucial tener en cuenta los testigos del tablero de instrumentación. Por ello, nunca está de más leerse el manual de instrucciones, para conocer exactamente qué ocurre cuando se enciende un piloto de alerta. Pasar olímpicamente de éstos es la segunda causa de averías negligentes.

  • Saltarse la revisiones periódicas programadas (16%)

Aparte de los problemas mecánicos que se derivan de este tipo de omisiones, también puede ocurrir que queden desactivadas ciertas garantías del vehículo. El mantenimiento programado no es ningún capricho del fabricante, obedece a razones estrictamente mecánicas y de seguridad.

  • La forma de conducir (13%)

Es innegable que cada conductor tiene su peculiar y personal estilo al volante. En cualquier caso, conviene conducir suavemente y evitar las acciones agresivas de forma prolongada, pues generan un estrés adicional en los componentes del motor.

  • ¡Ups, me dejé las llaves dentro! (10%)

 

Si olvidamos las llaves en el interior del coche y no tenemos copia, abrir el vehículo será una cuestión del servicio técnico oficial, con los gastos que ello implica. Los avisadores acústicos son de gran utilidad en este sentido.

Utilizar aditivos no apropiados o la falta de anticongelante son otros de los errores o despistes garrafales, que pueden derivar en avería o fallo mecánico del vehículo. Poner los cinco sentidos en todo lo relacionado con nuestro coche y ser conscientes de la importancia de realizar un correcto control y mantenimiento del mismo son los mejores antídotos contra este tipo de desventuras.

 
25 Agosto 2014 | Autor: cmsseguros | Categorías: Consejos | Etiquetas: , , , , , ,