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La empresa Divergent Microfactories acaba de presentar un deportivo de lujo fabricado totalmente mediante impresión 3D.

The Blade es el nombre que ha recibido la última creación de Divergent Microfactories. Se trata de un coche deportivo con todo lujo de detalles y de coste razonable fabricado exclusivamente con técnicas de impresión 3D.

Cuando hablamos de The Blade, no nos referimos al famoso personaje cinematrográfico que aniquilaba malvados vampiros. Ahora Blade dejará de significar cuchilla como sinónimo de herida mortal y pasará a ser una comparación menos sangrienta. Al querer hacer referencia a  ligereza y  velocidad, se utiliza la metafora “atravesar el aire como una cuchilla”. Por este motivo se ha bautizado The Blade al deportivo fabricado recientemente con una impresora 3D.

La obra sale de DivergDeportivo “lowcost” fabricado con una impresora 3Dent Microfactories, una start-up asentada en San Francisco, Estados Unidos. La empresa pretendía ofrecer una nueva aproximación a la fabricación de automóviles, alejada de la antigua manufacturación de vehículos caracterizada por su alto coste, inversión de tiempo, necesidad de mano de obra y con efectos negativos para el Medio Ambiente. Por el contrario, su proyecto se basa en la fabricación de coches mediante la incorporación de nodos impresos con tecnología 3D, conectados a través de tubos de fibra de carbono. Este proceso de construcción se traduce en la adquisición de un chasis resistente de tipo industrial que se puede montar en cuestión de minutos.

Anatomía de un deportivo 3D

The Blade es un coche deportivo, de poco peso y de alto rendimiento. Su chasis es un 90% más ligero que el de los vehículos tradicionales, con un peso de tan sólo 635 kilos. En balance total, 70 de sus piezas están impresas en 3D y, en suma todas ellas, no llegan a los 45 kg de peso. Tiene un motor de cuatro cilindros capaz de desarrollar 700 caballos, que puede alimentarse hasta de 2,4 litros de gasolina o de gas natural. La materia madre del superdeportivo es el alumunio, reciclado de un Mitsubishi EVO.

Su capacidad puesto en marcha no tiene nada que envidiar a los grandes coches convencionales. The Blade puede alcanzar una velocidad de 100 kilómetros por hora en menos de 2,2 segundos. Tiene un kilometraje de gasolina de hasta 400km, y algo más de 100km si se utiliza como combustible el gas. Por si fuera poco, está abierto a otras formas de propulsión en adelante, siendo estas la integración de baterías, la mezcla con la hibridación o convertirse en un vehículo totalmente eléctrico.

Strati: el antecesor Blade

El mecanismo de la impresión 3D ha revolucionado el mundo de la industria y la fabricación. Para algunos, ha superado todas las expectativas que la imaginación podía abarcar. Con esta novedosa técnica es posible crear casas, prótesis, chocolatinas y hasta coches. El vehículo de Divergent evoca otros diseños anteriores.

Recordemos el lanzamiento de Strati, uno de los vehículos pioneros salidos de las impresoras 3D. Su funcionamiento se asemeja al de cualquier otro coche convencional. El diseño de Strati se caracteriza por los toques futuristas inspirado en modelos de novelas y películas de ciencia-ficción. Local Motors, la empresa encargada de su fabricación, se jacta de que su vehículo 3D fue producto de un proceso muy eficiente: 44 horas de impresión y 2 días de montaje para un total de 49 piezas. Su propulsión corre a cargo de bloques eléctricos. El único inconveniente de Strati a la hora de su comercialización a gran escala es el elevado precio que habría que pagar por cada modelo.

¿Copisterías por cadenas de montaje?

Aunque todavía es pronto para hablar del fin de las cadenas de montaje, la impresión 3D en el ámbito automovilístico está más asentada de lo que creemos. Cada vez son más las marcas que utilizan impresoras 3D para fabricar piezas y engranajes que formarán parte de los coches. El gran problema al que se enfrentan es, por un lado, el miedo (y asombro) del gran público hacia una técnica tan desconocida y, por supuesto, el vacío de la financiación.

El caso de los creadores de The Blade adquiere un enfoque bastante optimista. Kevin Czinger, fundador y director de Divergent Microfactories, afirmó que la compañía tiene pretensiones de recaudar 10 millones de dólares para la constucción de las herramientas necesarias para su original vehículo. Llegado a este punto, su idea es vender la fórmula a empresarios con la capacidad de obtener la misma cantidad para construir sus plantas propias e impulsar, de este modo, la fabricación en cadena de The Blade.

Imagen cortesía de Divergent Microfactories

 
4 Septiembre 2015 | Autor: cmsseguros | Categorías: Automoción,Novedades | Etiquetas: , , , , ,