twitter linkedin slideshare
Acceso Clientes
902 308 308 (Técnico)
902 903 868 (Comercial)
 
Nuestro blog
 
 

Aunque muchos conductores prefieren la noche, ésta acarrea más riesgo de accidente que circular a plena luz del día. Aun así, existen una serie de pautas para conducir de forma correcta a la caída del sol.

La conducción nocturna siempre ha dividido a la gran masa de conductores. Existen tantos partidarios de circular a la luz de la luna como detractores. Evidentemente, cada uno tiene sus propios motivos. Entre las ventajas de conducir de noche podemos encontrar una densidad de tráfico mucho menor, que se reduce hasta un 60%. De este modo, las carreteras están mucho más despejadas y muchos conductores se sienten más relajados al volante. Además, se puede mantener un promedio de velocidad algo más elevado que durante el día. Pero bien es cierto que la noche lleva implícita bastantes riesgos, al menos, en lo que en la circulación por carretera se refiere. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que implica 3 veces más riesgo que la conducción diurna.

  • Al caer el sol, tanto la agudeza como el campo visual disminuyen hasta un 20%.
  • Inmersos en la oscuridad, apenas somos capaces de apreciar la velocidad y el movimiento, ocultando así posibles peligros.
  • Nos lleva más tiempo identificar la señalización vial vertical, horizontal y de balizamiento.
  • Es muy frecuente que nos veamos deslumbrados por los faros de otros coches que vengan de frente.
  • Además, la noche suele estar ligada al ocio. Por tanto, hay un mayor promedio de conductores cansados o bien bajo los efectos del alcohol y las drogas.
  • Al haber menor densidad de tráfico, muchos conductores aprovechan para realizar maniobras ilegales.
  • En caso de accidente, es posible que los servicios de emergencia tarden más en llegar.

10 consejos para conducir de noche

Aunque lo más recomendable es evitar coger el coche de noche, nos enfrentaremos a ocasiones en las que sea inevitable circular entre la caída y la salida del sol. Para ello, desde la DGT se ha realizado un útil listado con trucos o prácticas para evitar riesgos, en la medida de lo posible. Estos son los 10 más relevantes:

1.-  Circular a una velocidad normal: Si la carretera está despejada, podemos caer en la tentación y dejar caer el pie en el acelerador. Pero esto es un grave error. En caso de enfrentarnos a cualquier imprevisto, tenemos que ser capaces de poder frenar por completo dentro del campo de luz de los faros.

2.- Respetar la distancia de seguridad: Aunque depende de la visibilidad, las condiciones meteorológicas y el estado de la carretera, debemos respetar una distancia de seguridad estándar de entre 50 y 144m. En ningún caso, la reacción de frenada debe ser inferior a 3 segundos en relación al vehículo que tengamos delante.

3.- Observar constantemente los retrovisores: Debemos estar más pendientes de los espejos con el fin de visualizar a los otros coches y, de este modo, evitar sorpresas desagradables.

4.- Tener los faros en correcto estado: Es fundamental que tengamos el mayor campo de visión posible, incluyendo la vista lateral y la vertical. De noche, las luces de cruce han de estar siempre encendidas. Siempre que sea posible, es recomendable llevar puestas las luces de largo alcance. Nuestra propia visibilidad es muy importante, pero la de los otros conductores también, por ello debemos ser cuidadosos de no deslumbrar a los demás con nuestros faros.

5.- Reaccionar ante deslumbramientos: En caso de que nos deslumbren los faros de otros vehículos, existe un procedimiento de seguridad a seguir. Debemos disminuir la velocidad, acercarnos a la línea derecha de nuestro carril y girar la cabeza hacia ese mismo lado. Siempre que podamos, debemos también cerrar el ojo izquierdo para que la luz de los faros desaparezca lo antes posible de nuestra vista.

6.- Bajar la luz interior del vehículo: Al llevar menor luz en el interior del vehículo, veremos mejor el exterior.

7.- Parar: Tanto si lo creemos necesario como si no, hay que parar cada hora y media para descansar y despejarnos. Se recomienda también durante la conducción diurna, pero en el caso de la nocturna se vuelve más imperioso ya que la fatiga suele ser mayor. En estas paradas es buena idea comer algo o tomar alguna bebida con cafeína y azúcar.

8.- Ventilar: Una buena ventilación dentro del vehículo evita que nos adormezcamos mientras conducimos. Llevar la radio encendida o escuchar música hará que nos concentremos y no nos entre sueño en un silencio absoluto.

9.- Limpiar en caso de lluvia: La lluvia llena de polvo y barro nuestros faros, haciendo que la suciedad llegue a reducir nuestra visibilidad hasta la mitad. En tales casos, debemos parar para limpiar los faros.

10.- No guiarse por las luces de otros coches: Al tener cierta distancia con otros coches, la percepción de líneas rectas de distorsiona. Lo que nos parece un trazado de carretera recto, puede contener curvas o desniveles. Por ello, no es aconsejable tomar como referencia las luces lejanas de otros vehículos.

Imagen cortesía de Shutterestock.

 
15 Octubre 2015 | Autor: cmsseguros | Categorías: Consejos | Etiquetas: , ,